La primera sesión decide si el niño querrá volver al tablero. El objetivo no es aprender las reglas, sino que el niño se vaya con un «¡lo conseguí!» y un «¿y ahora qué?». Aquí tienes un guion de 20 minutos que puedes hacer en casa sin preparación.
Qué necesitas
- Un tablero y piezas. Sirve cualquier juego; mejor si las piezas son grandes.
- 5 o 6 premios pequeños: caramelos, fichas, botones.
- 20 minutos en los que el niño no tenga hambre, ni sueño, ni prisa.
- Los móviles, lejos, también el tuyo.
Minutos 1–5: conocer el tablero
No empieces con las reglas. Empieza con una historia: «Esto es un reino. Aquí viven dos ejércitos, el blanco y el negro. Cada uno tiene un rey y hay que protegerlo».
Después, un poco de exploración:
- cuenta con el niño las casillas de una fila: son ocho;
- busca con él todas las casillas de un mismo color en una fila;
- que el niño ponga un premio en cualquier casilla y diga si es clara u oscura.
Con eso basta para que el tablero resulte familiar y no dé miedo.
Minutos 5–12: la primera pieza, la torre
Empieza por la torre: tiene el movimiento más sencillo.
Cómo explicarlo: «La torre es un castillo con ruedas. Solo va en línea recta: hacia delante, hacia atrás, a la izquierda, a la derecha. No sabe girar mientras avanza».
Juego «Recoge los caramelos». En un tablero vacío, una torre y 3 premios. El niño los recoge con la torre. Cuando lo consiga, añade más premios o pídele que los recoja todos con el menor número de jugadas.

Si el niño mueve mal, no lo corrijas enseguida. Pregunta: «¿La torre sabe girar?», y deja que encuentre el error solo.
Minutos 12–17: una pequeña carrera
Juega con él a «Carrera de torres»: cada uno tiene una torre y los premios están repartidos por el tablero. Se mueve por turnos y gana quien recoja más. Déjate ganar sin que se note: en la primera sesión, el niño debe ganar.
Minutos 17–20: cómo terminar
- Para cuando todavía sea divertido. Mejor terminar arriba que alargarlo hasta el aburrimiento.
- Pregunta: «¿Qué sabe hacer la torre?», y deja que lo cuente con sus palabras.
- Enseña la siguiente pieza sin explicarla: «La próxima vez conoceremos al alfil. Sabe hacer algo que la torre no sabe».
Errores frecuentes en la primera clase
- Demasiadas piezas. Un niño en edad preescolar no recordará las seis a la vez. Una pieza por sesión.
- Una partida desde el principio. Una partida completa son 32 piezas y una docena de reglas. El niño perderá y se aburrirá.
- Una sesión larga. A los 4–5 años la atención dura 10–15 minutos; a los 6–7, unos 20–25.
- Corregir cada jugada. Los errores forman parte del juego. Haz preguntas en lugar de dar respuestas.
Qué viene después
La segunda sesión, el alfil; la tercera, la dama como «torre y alfil juntos»; después, el rey, el caballo y el peón. Hay un juego para cada pieza en Cómo explicarle a un niño el movimiento de las piezas. Todo el camino hasta la primera partida está en Cómo enseñar ajedrez a un niño desde cero.
En Fenomen, los primeros niveles funcionan igual que esta clase: una pieza, objetos en el tablero y la tarea de recogerlos, con indicaciones habladas que el niño entiende sin saber leer.